El estreñimiento es una queja común entre las mujeres embarazadas. Investigaciones muestran que dos de cada tres gestantes presentan problemas en el funcionamiento del intestino.
El problema es común debido a los cambios hormonales y físicos que el cuerpo experimenta durante el embarazo. Los síntomas tienden a empeorar en el segundo trimestre, cuando el bebé es más grande y el intestino queda más presionado y, consecuentemente, más lento. En los casos más graves, la mujer puede llegar a desarrollar hemorroides, que son muy desagradables y doloroso.
Los medicamentos se deben evitar al máximo durante la gestación, por lo tanto, es conveniente seguir algunos consejos para que las gestantes consigan evitar el estreñimiento y poner a funcionar el intestino de forma natural.
La buena alimentación es fundamental para regular el intestino. Los alimentos ricos en fibras, como cereales, avena, panes integrales, frutas, verduras y legumbres estimulan el tráfico intestinal. Las frutas más recomendadas son la papaya, ciruela, melón, naranja, albaricoque, mango y fresa. Evitar el plátano, manzana, pera y guayaba, que son astringentes. Es importante ajustar la potencia poco a poco para que el cuerpo se acostumbra al nuevo menú. Comer a horas regulares también ayuda.
La ingestión de líquidos es muy importante para evitar que las heces se endurezcan y para facilitar su paso por el intestino. Es indicado beber cerca de ocho vasos de agua por día. Buenas opciones son los zumos naturales y el agua de coco.
Para dar un nuevo impulso en el intestino se recomienda actividad física moderada y constante, como el aeróbic, yoga y caminar, si el médico lo permite. Esto se debe a que el ejercicio estimula el peristaltismo, o sea, el movimiento intestinal, favoreciendo la eliminación.
Si esos cuidados no son suficientes, el médico podrá evaluar su estado y recomendar el uso de algún medicamento. Nunca tome laxante o tés naturales sin consultar a su médico, pues ello puede causar problemas para la gestante y para el bebé.

